# Algoritmo – KYW

El algoritmo combina FSRS-6 para el calendario a largo plazo con nuestro propio motor de drill dentro de la sesión. El primero se encarga de que vuelvas a una palabra justo antes de olvidarla. El segundo gobierna el orden de las tarjetas y la dinámica de repasos durante la sesión.

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Aquí está lo que de verdad le ocurre a tu palabra: en qué orden aparecen las tarjetas, cómo pasa una palabra de una etapa a otra y con qué reglas se fija tu próximo encuentro con ella.

### Dos mecanismos

KYW se compone de dos partes independientes. El modelo de memoria **FSRS-6** lleva el calendario y responde a la pregunta «qué día volver a esta palabra». El motor de sesión responde a otra: «en qué orden mostrar las tarjetas ahora mismo»; piensa en pasos y no en días: cuántas tarjetas intermedias antes de volver a ver la palabra. Las dos partes no se solapan: el orden dentro de una sesión nunca mueve el calendario, y el calendario no interviene en el orden.

### Orden de las etapas

Una sesión sigue siempre el mismo recorrido: **repaso → palabras nuevas → repesca y práctica anticipada**. Solo se avanza; una etapa vacía se salta. La única excepción es el botón «palabras nuevas» de los ajustes del flujo: salta a las nuevas, pero solo cuando no queda nada vencido. De lo contrario se omitirían las palabras vencidas, y esas pesan más que la práctica anticipada.

### Etapa 1. Repaso: dos pasadas

Aquí cae todo lo que ha cumplido plazo. El orden de la primera pasada no es aleatorio: las palabras se ordenan por la probabilidad actual de recordarlas, y lo que más ha caído va primero. Cada palabra se muestra una vez.

Y aquí está la razón de que haya dos pasadas. Una palabra tiene tres desenlaces posibles, y son tres estados de memoria distintos:

- **Producida a la primera.** Un repaso normal: el calendario avanza, no se reinicia nada.

- **Fallada y luego producida en la segunda pasada.** Las falladas se vuelven a barajar y pasan otra vez, ya con la respuesta correcta vista. Si ahora la escribes, cuenta como un repaso normal, **sin recaída**. No la habías olvidado, simplemente no llegaste a ella de inmediato: bastó con verla una vez.

- **Fallada dos veces.** La palabra no se cae de la sesión, pero tampoco se resuelve aquí: va a la tercera etapa, después de las palabras nuevas. Solo allí recibe una recaída honesta, con la peor de las notas que le pusiste.

La segunda pasada se baraja de nuevo en lugar de repetir la primera: si no, memorizarías la secuencia y no las palabras.

Una errata – una letra cambiada en una palabra suficientemente larga que no coincide con ninguna otra tuya – se propone como Hard. Si la nota se queda así, la palabra va a la segunda pasada, pero no se convierte en recaída en cuanto la escribas allí.

### Etapa 2. Palabras nuevas: presentación y rondas

Cuántas palabras nuevas se toman lo marca el límite diario menos las ya tomadas hoy. «Hoy» no es el día del calendario: si has estado ausente más horas de las fijadas, el contador se reinicia y empieza un nuevo día lógico. Eso le viene bien a quien estudia de noche o cambia de huso horario.

- **Presentación.** Cada palabra nueva se muestra con su definición; no hay que escribir nada. El orden va barajado.

- **Pasada general.** Todas las palabras nuevas, barajadas, ahora sí escribiéndolas.

- La pasada salió **sin un solo error**: la etapa se cierra y las palabras entran en el calendario.

- Hubo errores: van **subpasadas** solo sobre las falladas, repitiéndose hasta que una salga limpia.

- Después, otra vez una **pasada general sobre todas las palabras**, incluidas las que ya produjiste. Y así hasta que alguna pasada general salga limpia.

Lo que importa es el umbral, no el número de repeticiones. Un calendario solo tiene sentido para una palabra que ya eres capaz de producir al menos una vez, y además mezclada con las demás, no seguida de sí misma mientras aún flota en la memoria corta.

Al salir, cada palabra recibe su primera entrada en el calendario, y depende de lo cara que haya salido: cuenta el número de fallos de la sesión, pero amortiguado – el primero pesa bastante más que el quinto. Si no, una palabra muy peleada recibiría un primer intervalo injustificadamente corto.

### Etapa 3. Repesca y práctica anticipada

La última etapa arranca con tus fallos: aquí llegan las palabras no acertadas en ninguna de las dos pasadas de repaso. No se repescan enseguida – entre medias van las palabras nuevas. No es una pausa por gusto: así se comprueba si recuerdas la palabra cuando el contexto ya ha cambiado.

El motor les mezcla todo lo que no es nuevo ni está vencido, por probabilidad de recuerdo ascendente: primero lo que peor se sostiene. Las mezcla poco a poco: mientras haya muchos fallos en juego, la probabilidad de sacar una tarjeta aún no mostrada baja casi a cero. La prioridad sale de las matemáticas, no de un orden rígido.

Una palabra no sale de esta etapa. Si aciertas, su paso crece: simplemente se aleja y aparece cada vez menos. Por eso la etapa no termina sola: la sesión se detiene cuando te detienes tú.

Al calendario llega un registro por palabra, escrito al salir. Un repaso fallado se anota como una recaída honesta con la peor nota de la sesión: es una medición de la memoria a largo plazo y no debe suavizarse. La práctica anticipada se anota con más suavidad – los fallos se suman amortiguados, cada uno pesa la mitad que el anterior, así que por muchas veces que falles una palabra dentro de una sesión el efecto nunca supera el doble del de un solo fallo. Esa práctica no cuenta como recaída: estabas entrenando, no incumpliendo un plazo.

### Cómo se elige la siguiente tarjeta

Dentro de la sesión cada palabra lleva un paso: cuántas tarjetas intermedias hasta volver a verla. Tu respuesta lo cambia: Good y Easy lo alargan, Hard y Again lo encogen de golpe, Again más. Mientras el paso es corto, la palabra se considera «caliente».

Cuantas más palabras calientes se acumulan, mayor es la presión, y más raramente el motor coge tarjetas frescas: se concentra en lo que se está cayendo. Sin palabras calientes, las frescas entran casi siempre.

Entre las palabras ya maduras, la siguiente no se toma por el máximo sino por sorteo ponderado: cuanto más pasada de su paso está una palabra, más opciones tiene. Si no, el orden se convertiría enseguida en una cantinela aprendida y recordarías el puesto en la cola en lugar de la palabra.

### Cómo se pone la nota

La nota se propone automáticamente, pero la última palabra es tuya: cuatro botones, de «no la sabía» a «fácil».

- Escrita correctamente: Good.

- Errata: Hard.

- Escrita otra palabra: Again.

- Pista usada: no mejor que Hard.

- **El automático nunca pone Easy**: esa es una decisión humana deliberada.

Si el tiempo influye, no cuenta el tiempo total sino el recuerdo puro: se le resta leer la definición y escribir la respuesta. Se compara con el historial de esa misma tarjeta, no con una norma ajena; bastante más lento de lo habitual baja Good a Hard. Los valores atípicos – te distrajiste, fuiste a por un té – se cortan en el percentil 99 global. Mientras una tarjeta tenga menos de cinco respuestas correctas, del tiempo no nos fiamos.

### Estados de una palabra

Nueva → aprendiendo → aprendida. «Aprendida» no es «acertada varias veces seguidas», sino varios **días distintos** con respuesta limpia desde el último error. Dos respuestas el mismo día cuentan como una: importa el intervalo, no la cantidad. Cualquier error pone el contador a cero, y tras Again el listón queda más alto que tras Hard.

La palabra rebelde es una marca aparte para una palabra que fallas una y otra vez. Se pone cuando la palabra se ha olvidado en su repaso varias veces (tres por defecto) y te sigue costando. Lo que cuenta es la repetición de los fallos: una palabra que sencillamente costó el día en que la aprendiste no se marcará; una madura que se desmorona una y otra vez, sí. El umbral es ajustable.

### Si la sesión se interrumpe

Una sesión sin cerrar se liquida desde su último estado: los fallos de repaso reciben una recaída cada uno, y las palabras nuevas a medio aprender su primera entrada contando los fallos. Las palabras que solo viste en la presentación pero nunca escribiste siguen siendo nuevas y volverán.
