Cómo compartir palabras – arma un pack y envía el enlace: quien lo abra verá las palabras junto con su texto y se las llevará con un botón, aunque no tenga cuenta. El archivo sigue ahí – un pack se exporta en un solo JSON.
Desactiva el autocorrector del móvil – mete sus propias sugerencias y estropea la comprobación.
Ajusta tu cuota diaria de palabras nuevas – debe superar lo que eres capaz de producir en una sola ronda, pero sin llegar al punto en que cada ciclo te obligue a reaprender un par de palabras.
Entra cada día, aunque sean 5 minutos – la planificación vive de la regularidad.
Responde con honestidad – Again / Hard / Good / Easy es combustible para el algoritmo, no una nota de autoestima.
Escribe la palabra aunque no estés seguro – el recuerdo activo fija la memoria mucho mejor que mirar la respuesta.
Una errata no es un fracaso – KYW la distingue de no saber y señala dónde fallaste. Si crees que sí sabes la palabra, ponle una nota superior a la propuesta.
Palabras rebeldes con lupa – si una palabra falla una y otra vez, invéntate una imagen o una asociación. Causa frecuente: una definición desafortunada o demasiado parecida a otra palabra de tu lista – esa tarjeta es mejor reescribirla.
Aprende desde el teclado – ⏎ responder, 1–4 puntuar, ⌘Z deshacer – resulta bastante más cómodo y rápido.
Construye tu propio diccionario
Trae a KYW una palabra que ya hayas encontrado – y se quedará contigo.